Abercrombie&Fitch reinventa su modelo de negocio y acelera la transformación hacia el mundo digital. La empresa ha creado un área de gestión de la transformación para trabajar con los equipos internos, de este modo aspira adaptarse rápidamente al escenario del retail.

La compañía de moda se ha desarrollado positivamente en los últimos periodos de facturación, actualmente la marca homónima está orientada a diseñar nuevos flagship y a cerrar las tiendas donde finalicen los contratos de alquiler; igualmente tienen planteado abrir tiendas en centros comerciales para acercarse al consumidor, tal como lo ha señalado Modaes.

En pleno proceso de reestructuración la firma se enfoca en sus cuatro pilares: reestructurar su red de retail, integrar todos los canales existentes de su mercado en la infraestructura digital, abordar directamente al consumidor en sus cadenas de aprovisionamiento y por último escalar inversiones en mercadeo para ofrecerle a los consumidores experiencias únicas y personalizadas.

En el primer cierre del 2018, Abercrombie&Fitch aumentó sus ventas de manera inesperada un 11 por ciento, además sus pérdidas disminuyeron a 41,8 millones de dólares lo que equivale a un 31,9 por ciento. En el 2017 la compañía se posicionó con un alza del 79 por ciento en sus ventas y su resultado neto.