El vínculo emocional se convierte en la nueva moneda de cambio del sector del lujo

La industria del lujo siempre ha sido sinónimo de prestigio, exclusividad y perfección artesanal, y durante mucho tiempo ha estado asociada a una especie de promesa: quien invierte en una marca no solo adquiere un producto, sino también estatus, relevancia cultural y un sentimiento de pertenencia. Esta concepción sigue vigente hoy en día, pero el modelo de éxito que la sustenta está cada vez más presionado.


O INICIA SESIÓN CON
LUJO