La española Munich refinancia el pago de más de 18 millones de euros de deuda
Madrid – En Munich, la emblemática firma barcelonesa de calzado de la familia Berneda, parece que han encontrado un primer alivio a la complicada situación financiera por la que atraviesan, después de haber logrado alcanzar un acuerdo con sus acreedores financieros. Una banca junto a la que habrían terminado por pactar un nuevo calendario de pagos, para algo más de 18 millones de euros de deuda.
A pesar de que la compañía barcelonesa, y al menos por ahora, no ha hecho oficial el anuncio de ninguna clase de acuerdo, y de que además se han conocido informaciones con detalles —eso sí menores— contradictorios y que difieren de unas versiones a otras, todo apunta a que en cualquier caso desde Munich han logrado finalmente con éxito acordar un plan de reestructuración financiero con su principal grupo de acreedores bancarios. Unas entidades entre las que, según se encargaban de adelantar este mismo miércoles, 23 de septiembre de 2026, desde el medio generalista local de La Vanguardia, así como desde el económico El Economista, se destacan CaixaBank y Banco Santander, con cerca de un 26 por ciento de la deuda cada una de la compañía, y entre las que además también se encuentran Banco Sabadell, Bankinter e Ibercaja, repartiéndose el resto del pasivo de la firma.
Según los detalles que en este sentido han trascendido de la operación, atribuidos a fuentes financieras y cercanas a la compañía barcelonesa, desde la dirección de Munich habrían conseguido finalmente acordar un nuevo calendario de pagos para los algo más de 18 millones de euros de deuda, que mantienen contraída con las diferentes entidades que conforman su “pool” bancario. Una reestructuración para las que las partes habrían recibido el asesoramiento de la firma global Interpath, para el caso de Munich asesorada durante ese proceso por los despachos Rusell Bedford y Garrigues, y para el de las entidades bancarias por el despacho Ramón y Cajal. El resultado, no otro que el de un plan de ajuste para el pago de esa deuda, íntegra, pero que permitirá a Munich hacer frente ahora a sus obligaciones en periodos que irían hasta de unos 10 a 12 años. Todo, gracias a un nuevo calendario de pagos con el que la histórica compañía barcelonesa logra coge aire y respirar, para desde ahí poder volver a centrar toda su atención y energías en buscar reactivar y reimpulsar el crecimiento de su modelo de negocio, y que se habría conseguido pactar garantizando el pago de la deuda mediante la presentación como garantías tanto de distintos inmuebles de la empresa, como de la sociedad tenedora de los derechos de la marca Munich.
Con el cierre de 15 tiendas y el despido de 45 trabajadores
El acuerdo alcanzado entre la dirección de Munich, actualmente en manos de los hermanos Xavier y David Berneda, miembros de la tercera generación de la familia fundadora de esta empresa cuyos orígenes se remontan hasta el año 1939, con sus acreedores financieros llega tras largos meses de negociaciones. Unas conversaciones sobre las que comenzaron a trascender las primeras informaciones a comienzos del pasado mes de marzo, y que tras este acuerdo se espera que terminen por concluirse, con la presentación del acuerdo frente a instancias judiciales para blindarlo con la respectiva homologación judicial.
Entre medias de todo este proceso, y lejos de haberse mantenido en unas negociaciones ante las que las operativas de la compañía no se han visto afectadas, ante el retraso de un pacto con sus acreedores financieros desde Munich anunciaban a comienzos del pasado mes de agosto el no haber encontrado mayor salida que la de iniciar un expediente de regulación de empleo (ERE), con una afección sobre 65 trabajadores y para el cierre de 15 tiendas. Un ajuste sobre su red comercial que se mantiene en el número de establecimientos, pero con una afectación en el número de trabajadores menor, después de que la compañía acordarse con sus trabajadores, a mediados también de este pasado mes de agosto, reducir de 65 a 45 el número de trabajadores que se verían afectados por el expediente.
En lo que respecta, de manera más detallada, en primer lugar al impacto sobre el empleo, el ERE se pactaba con una afección en 20 trabajadores menos de los previstos en un primer momento, y que se excluían de ese plan de ajuste después de que la compañía acordase dejar sin efecto la aplicación del expediente en cuatro tiendas de la marca en Barcelona, Madrid y San Sebastián. Mientras que para el resto de los trabajadores afectados, cuya extinción de contratos se fijó como efectiva a partir del pasado 16 de agosto, se acordaron indemnizaciones de 26 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades; de 28 días por año trabajado para los mayores de 55 años, y de 30 días por año trabajado para los empleados con una antigüedad igual o superior a los dos años.
En segundo lugar, y para lo que respecta a su red comercial, los cierres previstos de esas 15 tiendas de Munich en España se anunciaba que se practicarían a medida en que pudieran ir haciéndose efectivos, según fueran venciendo los acuerdos de arrendamiento que se mantienen en vigor de las distintas tiendas señaladas para su cierre. Unas clausuras que en cualquier caso se han focalizado en aquellas tiendas que ya estaban mostrando un comportamiento en negativo o por debajo de las expectativas de la compañía, que a través de estos cierres en el país, donde actualmente opera una red comercial integrada por un total de 36 puntos de venta de marca, con 25 tiendas y 11 córneres en centros comerciales de El Corte Inglés, aspira a completar una reordenación de su red minorista que la permita contar con una red comercial mucho más resiliente y preparada para contribuir a la próxima fase de crecimiento de Munich. Compañía desde la que, a modo de previsión, estimaban cerrar su último ejercicio de 2025 con unos ingresos cercanos a los 70 millones de euros, un -14,63 por ciento menos que con respecto a los 82 millones de euros con los que alcanzaron a cerrar el ejercicio de 2024, tras crecer un +9 por ciento respecto a 2023.
- La histórica firma de calzado barcelonesa Munich ha logrado un acuerdo con sus acreedores financieros para reestructurar una deuda de más de 18 millones de euros, estableciendo un nuevo calendario de pagos de hasta 12 años.
- El acuerdo se produce tras meses de negociaciones y la implementación de un ERE que afectó a 45 trabajadores y contempla el cierre de 15 tiendas, buscando optimizar su red comercial.
- La reestructuración financiera permitirá a Munich centrarse en reactivar el crecimiento de su negocio, garantizando el pago de la deuda con inmuebles de la empresa y los derechos de la marca.
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