Acusaciones contra China por emplear mano de obra esclava en la recolección de algodón

Madrid – Nuevas sombras de sospecha se ciñen sobre el modelo productivo en el que sustenta la todopoderosa economía china, y en concreto sobre su industria del algodón, después de la publicación de un reciente y pormenorizado estudio bajo el título “Coercive Labor in Xinjiang: Labor Transfer and the Mobilization of Ethnic Minorities to Pick Cotton” (Trabajo coercitivo en Xinjiang: Traslado laboral y movilización de minorías étnicas para la recolección del algodón) elaborado por el Center for Global Policy (CGP). Organización sin ánimo de lucro con sede en Washington DC, dedicada a la elaboración de análisis e informes con el principal objetivo de contribuir a resolver las fricciones de los distintos conflictos que subyacen a escala global, y en especial aquellos que atañen a la política exterior de los Estados Unidos.

Según recoge la organización en el citado informe, nuevas evidencias desprendidas de documentación oficial del Gobierno chino, así como de distintas investigaciones periodísticas, apuntan a que el Gobierno de Pekín habría diseñado un esquema de trabajo coercitivo y de mano de obra esclava, destinando a miles de personas de las minorías étnicas presentes en la región de Xinjiang a la recolección obligada del algodón. Labores que les empujaría a hacer a través de su polémico programa de “alivio de la pobreza”, impuesto de manera obligada por el propio estado chino, en lo que supone a todas luces una vulneración de los derechos humanos con grandes consecuencias dentro de la cadena de suministros del algodón. Dado que, según los datos que facilitan desde la propia CGP, se estima que solo esta región del noroeste de China llegue a producir un 85 por ciento del algodón que produce el gigante asiático, y un 20 por ciento de toda la producción a escala global. Un algodón por tanto que constituye la principal materia prima que se emplea para la fabricación de gran parte de las prendas que se confeccionan, ya no solamente en China, sino en un buen número de otros países asiáticos, manchadas, a la vista del informe, por el sudor de estos nuevos esclavos del Siglo XXI.

“Las evidencias demuestran que en 2018, solamente en tres regiones uigures [grupo étnico que vive en las regiones del noroeste] se llegaron a movilizar al menos 570.000 personas para destinarlas a trabajos de recolección del algodón a través del esquema coercitivo de traslados y de capacitación de mano de obra impulsado desde el Gobierno”, explican desde el Center for Global Policy, al tiempo que apuntan abiertamente a que “el traslado de mano de obra total a Xinjiang de miembros de minorías étnicas para la recolección de algodón probablemente exceda esa cifra en varios cientos de miles”.

Acusaciones contra China por emplear mano de obra esclava en la recolección de algodón

Sospechas de mano de obra esclava y de vulneración de los derechos humanos de la minoría de los uigures

Esta no es la primera ocasión en la que se acusa al Gobierno chino de atentar contra los derechos humanos de los miembros de la minoría de los uigures. A los que ya se le denunció de obligar a trabajar, como parte de este mismo programa con el que desde Pekín defienden que lucha contra la pobreza y “contra el terrorismo en la región de Sinkiang”, en fábricas que formaban parte de, al menos, 83 marcas internacionales de sectores de la tecnología, la moda y el motor, como Apple, BMW, Gap, Huawei o Nike. Unas sospechas de explotación y de uso de mano de obra esclava que ahora se extienden a una industria del algodón que, en China, sigue haciendo uso en gran parte de prácticas intensivas y manuales para su cultivo y su recolección.

“A pesar del aumento de la mecanización, la recolección del algodón en Xinjiang sigue dependiendo en gran medida del trabajo manual”, tratan de explicar desde el CGP. “En 2019, alrededor del 70 por ciento de los campos de algodón de la región tuvieron que recolectarse a mano”,destacan, “especialmente aquellos en los que se cultiva el algodón de fibra larga, de mayor calidad, y cuyo cultivo predomina en las regiones del sur de Xingiang, donde el porcentaje de recolección mecanizada es baja”.

“La recolección de algodón es un trabajo agotador y normalmente mal remunerado”, explican, que se estaría llevando a cabo mediante el “traslado de una mano de obra mediante movilizaciones coercitivas”, y con unos “equipos de trabajo locales fuertemente supervisados” incluso físicamente por “funcionarios gubernamentales y, al menos en algunos casos, hasta agentes de policía”. Encargados de supervisar tanto los trabajos como el estado de los trabajadores, “verificando que se encuentren en un estado de salud mental ‘estable’ y administrándoles sesiones de adoctrinamiento político”.

Acusaciones contra China por emplear mano de obra esclava en la recolección de algodón

La publicación del informe se ha realizado escasamente unas semanas después de que el Departamento de Aduanas de los Estados Unidos, el pasado 30 de noviembre de 2020, emitiese una orden de retención sobre todo el algodón recolectado o manufacturado por la compañía china Xinjiang Production and Construction Corporation y sus filiales. Entidad que sin embargo, según estimaciones del CGP, solamente produce el 33 por ciento del algodón de Xinjiang, y el 0,4 por ciento de su algodón de fibra larga de alta calidad. Medida por tanto que se estima todavía insuficiente, a la luz de un informe que viene a evidenciar, apuntan desde el Center for Global Policy, que los trabajos coercitivos se dan tras todo el algodón producido en la región china de Xinjiang.

Photo Credits: Center for Global Policy.

 

Related Products

 

Noticias relacionadas

MÁS NOTICIAS

 

ÚLTIMAS OFERTAS DE TRABAJO

 

LO MÁS LEÍDO