Así ha sido (en imágenes) el debut de Pierpaolo Piccioli en la Alta Costura de Balenciaga

El diseñador romano ha presentado su primera colección de Alta Costura para la histórica casa de modas, de indubitable ascendencia española.
Moda
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
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Madrid – Desde uno de los desfiles más esperados de esta Semana de la Alta Costura de París, a media mañana de este mismo miércoles, 8 de julio de 2026, la casa Balenciaga ha presentado su colección anual de Alta Costura. La primera propuesta bajo esta etiqueta que ve la luz firmada por el diseñador romano Pierpaolo Piccioli, desde su confirmación como nuevo director creativo de la histórica casa de modas a finales de mayo de 2025.

De este modo, y a escasamente dos días exactos de que se cumpla un año completo desde la entrada, efectiva, del diseñador como nuevo director del departamento de diseño de la casa de modas del grupo Kering, el 10 de julio del pasado año, Piccioli ha hecho desfilar sus primeras creaciones de Alta Costura para Balenciaga, bajo el abrasador sol de una especialmente tórrida ciudad de París. Una capital francesa desde la que el bien aclamado diseñador ha decidido cambiar para esta presentación los tradicionales salones de la histórica sede de Balenciaga del número 10 de la avenida George V de París, por el elegante patio de honor del campus de la Cité Internationale Universitaire de París, en el extremo sur de la capital del Sena. Una ciudad universitaria cuyos ya de por sí históricos edificios presentan reminiscencias e inspiraciones de la arquitectura patrimonial francesa, en especial con la del monumental “château” de Fontainebleau del que terminase por apropiarse Napoleón como emperador de los francesas, y que ha terminado así por acoger el, hasta donde se tiene constancia, primer y único desfile de una colección de Alta Costura de Balenciaga, que tiene lugar al aire libre.

Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.

Puesto en el justo contexto histórico de la misma firma de modas, fundada por el gran maestro español Cristóbal Balenciaga, desde que el modista decidiera retirarse y echar el cierre a su casa de modas en 1967, la presentada hoy en París ha pasado a situarse como la sexta colección de Alta Costura de la firma, desde que se reactivase la línea con la presentación de su 50ª colección de Alta Costura, el 7 de julio de 2021. Un ejercicio de reposicionamiento hacia su “espacio natural” que se encargó entonces de liderar el georgiano Demna Gvasalia, quien antes de cederle el testigo a Pierpaolo y de asumir el no menor reto de liderar el relanzamiento de Gucci, alcanzó a diseñar hasta cinco colecciones de Alta Costura para Balenciaga. Una tarea en la que este miércoles ha debutado el diseñador romano, quien por su parte ya se había venido encargando de abordarla desde su posición anterior como director creativo de Valentino. Firma para la que alcanzó a presentar una última colección de Alta Costura para la temporada Primavera/Verano de 2024, durante la Semana de la Alta Costura de enero de 2024, y tras la presentación en julio de 2023 de una colección de Alta Costura para la temporada Otoño/Invierno de 2023/2024, desde la que ya entonces subrayábamos las no pocas inspiraciones, palpables y visibles, que mostraban sus diseños para con la obra de Balenciaga. Y tanto es así, que el desfile de este miércoles, desde su ambientación a sus diseños, parece presentarse como una continuación del de entonces de Valentino, y que, a la vista de los echaos nos remitimos, pareció haberle allanado el terreno al diseñador romano, hasta su entrada en la dirección creativa de Balenciaga.

Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.

Entre (nuevos) vestidos saco, globo y en “cola de pavo real”

Desde esos antecedentes, llegamos ya hasta el desfile celebrado en el día de hoy, desde el que Pierpaolo Piccoli ha presentado la 55ª colección de Alta Costura de Balenciaga. Una propuesta desde la que ha salido a poner de manifiesto el buen conocimiento del que dispone sobre el extraordinario buen saber hacer del que hacía gala el maestro de Guetaria con cada puntada, a cada pliegue de cada tela, presentando una vibrante sucesión de modelos tan inspirados en la obra del español, como en los actuales tiempos modernos y ajustados y en respuesta a sus propias sensibilidades y procesos creativos.

Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.

Como resultado, y empezando por la paleta de color, la colección se presenta sostenida sobre una vibrante, estimulante y coloridísima sinfonía cromática, en la que tonos neutros en callados marrones arena, virginales blancos, grises piedra y negros azabache, se enfrentan por obra y gracia del diseñador romano con electrizantes naranjas coral, con refrescantes verdes aguamarina y calmados acules cielo, con suntuosos púrpuras, cautivadores amarillos pastel, alegres verdes bosque, con otoñales berenjenas, burdeos y borgoña, y con una tan amplia como viva familia de rosas, desde en sus acentos pastel, al más propio rosa “shocking” de Schiaparelli. Una presencia la de los rosas que no pueden cuanto menos retrotraernos hasta esa tendencia “Barbiecore” que tanto contribuyó a impulsar Pierpaolo durante su etapa en Valentino, pero que aquí se supedita a las claras referencias al imaginario y a las maneras de obrar de Balenciaga que ha buscado seguir el diseñador romano para esta colección. Una propuesta que se descubre de este modo bebiendo de las mismas obras de Zurbarán, del Greco y de Goya que tanto influyeron e inspiraron en vida a Balenciaga, compuesta por una sucesión de diseños marcados por las mismas paletas de coloración que caracterizan las pinturas de estos y otros grandes maestros españoles; y empleadas del mismo modo en bloques de color, y con una práctica y total ausencia de estampados. Máxima que se transgrede para dar paso, o bien a acabados texturizados, o a unos estampados florales pero que se incorporan más como un patrón decorativo plano, que como motivos realmente con un peso y una entidad propia dentro de la colección.

En cuanto a los patrones, predominan las líneas envolventes, fluidas y a modo de caparazón y de influencias animales, siguiendo con la mejor herencia del buen saber hacer de Cristóbal Balenciaga, y de sus diseños saco, en “cola de pavo real”, globo o trapecio. Construcciones con las que el maestro de Guetaria dotó al lenguaje de la moda de un imperecedero abecedario que sigue revisitándose de manera constante a día de hoy, en el caso de Pierpaolo desde su particular tarea de deber de construir el momento actual de la casa de modas que porta su nombre. Una firma para la que el diseñador romano al tiempo que da muestras de beber y de nutrirse de toda esa herencia y de todo ese archivo e historia que atesora a sus espaldas la casa Balenciaga, las da también de su talento para la hora de subvertir ese legado, y de renovarlo y actualizarlo y traerlo hasta la actual realidad de la moda. ¿El resultado? Unas arquetipos que claramente cuentan con sus raíces asentadas en la época dorada de la Alta Costura, pero con sus ramas tomando la atractiva forma de blusas fluidas de cuello chimenea, capas construidas a modo de chalecos, vestidos de corte abrigo, o blusas con transparencias en corte de “cola de pavo real”. Un doble lenguaje, el de la Alta Costura de ayer, fusionado con el de la moda urbana de hoy, con el que Pierpaolo deja bien claras sus intenciones de, primero, querer contribuir a posicionar a Balenciaga como una casa de referencia para los actuales amantes de la moda; y segundo, de tratar de construir una Alta Costura que resulte tan embriagadora para los sentidos como llevable, del mismo modo que en su época lo resultaron las creaciones de Balenciaga.

Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.
Balenciaga, 55ª colección de Alta Costura. Credits: ©Launchmetrics/spotlight.

A lo largo de un desfile que no quisieron perderse personajes como Demi Moore, Isabelle Huppert o Naomi Watts, la casa de ascendencia española presentó así una colección que se erige en “un homenaje a los principios de Balenciaga como casa de Alta Costura, arraigada en sus axiomas, sus singularidades, sus verdades”, señalaban desde la firma en el texto que ha acompañado al desfile de esta propuesta. Una colección que se ha descubierto construida a partir de la misma condición elemental que Cristóbal Balenciaga le otorgaba a la tela, al tejido, como principio y fin de sus diseños; metodología que ha asumido como propia el mismo Piccioli, para la hora de dar forma a los diferentes diseños de esta colección, confeccionados a partir de tules, muselinas, detalles de plumas o de ese mismo tejido de bazar de seda que inventó el diseñador español, y que le permitió dar volumen a sus asombrosas creaciones. Una “obsesión” de la que hacía gala el modista español por “la tridimensionalidad, por la costura como verdadera escultura” puesta al servicio del cuerpo de la mujer; y que es a la que se ha pretendido especialmente rendir honores desde esta primera colección de Alta Costura de Pierpaolo Piccioli para Balenciaga.

En resumen
  • Pierpaolo Piccioli ha debutado con su primera colección de Alta Costura para Balenciaga, la 55ª de la casa, en un desfile al aire libre en la Cité Internationale Universitaire de París.
  • La colección de Piccioli rinde homenaje a la herencia de Cristóbal Balenciaga, reinterpretando sus icónicos diseños saco, globo o en cola de pavo real, con una paleta de colores vibrante inspirada en los grandes maestros españoles de la pintura.
  • Con su propuesta el diseñador deja patentes sus intenciones de querer fusionar la Alta Costura clásica con la moda urbana contemporánea, buscando posicionar a Balenciaga como una referencia actual y crear una Alta Costura tan cautivadora como ponible.
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