​La moda es una de las industrias clave que contribuyen a la esclavitud moderna

Aproximadamente 40 millones de personas en todo el mundo viven en la esclavitud moderna, el 71 por ciento de ellas son mujeres y la industria de la moda es la segunda mayor contribuyente a esta situación, según el Global Slavery Index 2018, publicado por la organización sin fines de lucro Walk Free Foundation. El estudio se basó en datos de 167 países y entrevistas personales con más de 71.000 personas en 52 idiomas.

El informe identificó los cinco principales productos en riesgo de esclavitud moderna en cada uno de los países del G20. Las prendas ocuparon el segundo lugar, después de la tecnología (computadoras portátiles, computadoras y teléfonos móviles). Les siguen el pescado, el cacao y la caña de azúcar.

Según el informe, la esclavitud moderna es más probable que suceda en regímenes represivos o en áreas de conflicto. Corea del Norte tiene la mayor prevalencia estimada de esclavitud, y la mayoría de las víctimas se ven obligadas a trabajar para el estado. El país es seguido por Eritrea, Burundi, República Centroafricana, Afganistán, Mauritania, Sudán del Sur, Pakistán, Camboya e Irán.

Aunque los ciudadanos de los países desarrollados corren un menor riesgo de ser víctimas de trabajo forzoso, los productos y ganancias de la esclavitud moderna a menudo cruzan las fronteras en un mundo globalizado. Juntos, los países del G20 importan 127,7 mil millones de dólares estadounidenses (97,25 mil millones de libras) de prendas de vestir anuales. Camboya, que ocupa el noveno lugar en la lista de países con mayor prevalencia estimada de esclavitud moderna, fue el cuarto mayor proveedor de ropa de la Unión Europea entre 2015 y 2017, según la compañía de investigación de mercado Statista.

"Al declarar la esclavitud moderna como un problema que ocurre 'allá', los países de alto PIB ignoran su culpabilidad por esta crisis de derechos humanos", dijo la Walk Free Foundation en el informe, señalando que solo siete de los veinte países más ricos han promulgado leyes o políticas para impedir que las empresas adquieran bienes y servicios producidos por el trabajo forzoso.

¿Qué pueden hacer los gobiernos y la industria de la moda para responder a la esclavitud moderna?

Entonces, ¿qué hacer para abordar este problema? La Walk Free Foundation enumeró una serie de recomendaciones para gobiernos y empresas, enfatizando la importancia de considerar el tema desde una perspectiva global. Los gobiernos de alto PIB deberían priorizar los derechos humanos en la toma de decisiones cuando se relacionan con regímenes represivos. También se les recomendó examinar cómo sus decisiones políticas pueden contribuir a la esclavitud moderna tanto en el país como en el extranjero. En cuanto a las empresas, la organización las insta a abordar el riesgo de la esclavitud moderna en sus cadenas de suministro, así como a proporcionar transparencia a consumidores e inversores.

Foto: Walk Free Foundation Facebook