Una tienda de Bershka en Francia sufre un "sabotaje olfativo" durante protestas contra la moda rápida
El viernes 17 de julio, varias tiendas de Bershka y H&M situadas en el centro de Angers, una ciudad del oeste de Francia, fueron escenario de una protesta poco habitual. Activistas vinculados al movimiento Extinction Rebellion llevaron a cabo una acción dirigida a interrumpir la experiencia de compra mediante la dispersión en el interior de los establecimientos de un líquido descrito como “maloliente pero no peligroso”, según un comunicado enviado a FashionUnited.
Una ley contra la ultra fast fashion de alcance demasiado limitado
La acción tenía como objetivo denunciar a “las tiendas de fast fashion durante el periodo de rebajas de verano”. En su comunicado, Extinction Rebellion subraya que “en Francia se ha implementado una ley contra la ultra fast fashion de alcance demasiado limitado” y que “los activistas quieren asegurarse de que la ambición mostrada por los diputados de todas las tendencias no haga más que aumentar”.
La ley en cuestión, más conocida como la “ley anti fast fashion”, fue aprobada por el Parlamento el pasado mes de junio. Este texto busca frenar el auge de la moda efímera, encarnada por el gigante asiático Shein, con un dispositivo centrado en la “ultra fast fashion”.
La operación ha sido bautizada por el grupo como “Oda a las Ratas” y exige: la división por 10 del número de prendas puestas en el mercado en Francia y en Europa de aquí a 2030, así como la transparencia de las marcas sobre sus impactos y un compromiso para reducir su producción.
“Las tiendas de fast fashion utilizan todo tipo de técnicas de marketing para incitar a los clientes a consumir”, subraya Extinction Rebellion. “El objetivo de la campaña ‘Oda a las Ratas’ es inutilizar desde ahora los mecanismos que permiten el dominio de estas tiendas sobre nuestro imaginario”.
Este tipo de operación no es la primera. El grupo Extinction Rebellion, que lucha por “el reconocimiento de la gravedad y la urgencia de las crisis ecológicas actuales y una comunicación honesta sobre el tema”, ya había llevado a cabo lo que denomina un “sabotaje olfativo” en un centro comercial Neyrpic, en Grenoble, en enero de 2025.
Los organizadores relatan el evento en su página web: “Se esparcieron olores en las tiendas símbolo del sobreconsumo. Los visitantes se dirigieron de forma natural hacia la salida, lo que nos dio la oportunidad de hablar con ellos sobre nuestras motivaciones. Se desplegaron dos pancartas y cerramos la entrada del aparcamiento durante más de 30 minutos. ¡Todo ello en el buen ambiente de una fanfarria y una batucada!”.
En aquel momento, una de las reivindicaciones del grupo ya era “la inclusión lo antes posible en el orden del día del Senado de la ley sobre la fast fashion”.