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De agronomía a moda, esta nueva marca busca fomentar las prendas sostenibles

Por Christin Parcerisa

28 de feb de 2022

Moda |Interview

Fotos cortesía de la marca.

México - Originaria de Francia, Christilla Tamagnan, llegó a México hace cinco años, en donde recuperó su pasión por la moda y comenzó su marca, Kristilla, con la que busca cambiar su gusto por el buen vestir con su conocimiento de desarrollo sostenible. Ahora, fue una de las diseñadoras emergentes que se presentó como parte del colectivo de Fashion Group International of Mexico City en la última edición de Intermoda.

Cuando Christilla era pequeña vivió en el campo francés, en una granja en donde su madre tenía un taller de costura y la enseñó desde los seis años a coser y patronar. “Yo siempre me he hecho mi ropa, para mí era más práctico y más barato. Incluso a los 13 años tuve mi propia marca, Stilla, y hacía pantalones con pata de elefante, principalmente para mis amigas, pero también era una manera de ganar mi propio dinero”, cuenta Christilla Tamagnan en entrevista con FashionUnited. Aunque su gusto por la moda existió desde muy chica, no siguió ese camino en sus estudios. En cambio estudió agronomía y trabajó en desarrollo sostenible y protección del medio ambiente en Europa. No fue sino hasta hace cinco años que se reconectó con su amor por el diseño, y que coincidió con su llegada a México.

Christilla Tamagnan

“Antes de llegar a México yo pasé por una depresión post-parto muy fuerte y dejé mi trabajo de oficina. Al mudarme con mi esposo e hija a México tenía que decidir entre empezar a buscar trabajo, o comenzar a revivir la parte creativa de la costura,” cuenta Christilla. En un inicio dio clases de costura entre la comunidad francesa en el país, pero eso no era suficiente. Ella quería crear algo, por lo que se inscribió en el Istituto di Moda Burgo, una escuela de Italia con sede en México, y comenzó a aprender a diseñar de manera profesional. Su primera colección cápsula fue en mayo de 2019. “Empecé a comercializarla por mi cuenta entre expatriados. Mi objetivo era empezar con pocas piezas, para cuidar mi economía, el medio ambiente y la gente con quienes trabajaba. Para mí la gente con la que trabajo es muy importante. Empecé a enseñar costura y patronaje a la chica que trabajaba en mi casa haciendo la limpieza, que tenía 20 años, pero que había tenido que dejar la escuela a los 11 años. Aprendió muy rápido y ahora es mi modista”.

La colección de otoño de 2019 ya buscaba posicionar a la marca Kristilla con experiencias de compra que iban más allá de las prendas. La diseñadora comenzó a crear workshops de moda y belleza, desayunos y eventos para generar una conexión con su público que resultaron exitosos. Para 2020 ya tenía un evento reservado con patrocinadores para presentar su primera pasarela. Sin embargo, la pandemia puso en pausa sus planes.

“La pandemia coincidió con un nuevo embarazo, así que aproveché y decidí perfeccionar mis estudios. Me quedé en casa, tomé clases en línea, y me puse en modo laboratorio'', cuenta la diseñadora. “Creo que para mí fue más fácil que para otros diseñadores más establecidos, porque como apenas iba empezando pude parar y enfocarme en otra cosa, como estudiar y hacer un plan de negocio más sólido”.

Durante dos años, la emprendedora trabajó en la imagen de su marca y al mismo tiempo entró en la incubadora de moda Fashion Startup Lab, creada por Laura Espinosa. “Gracias a esta incubadora es que entré a Fashion Group, ya que Laura me recomendó que como diseñadora emergente era importante participar de la visión internacional que tienen. Estuve en el primer evento presencial que hicieron en Santa Fe durante la pandemia, en octubre, y después me invitaron a participar en el colectivo que se presentaría en Intermoda”.

Creciente conciencia ambiental

Christilla Tamagnan describe su marca como elegancia consciente. La diseñadora cuenta en entrevista que su manera de comprar es consciente, ya sea eligiendo prendas de diseñadores locales o solo adquiriendo piezas que necesita en su guardarropa, y esto es precisamente lo que quería transmitir en su marca. “Quiero que si compras una de mis piezas sepas que te va a durar muchos años”. Sin embargo, la diseñadora subraya que aunque su objetivo es construir una marca de moda sustentable, es necesario ir por partes: “no se puede lograr todo tan rápido desde un inicio”. La primera estrategia de sostenibilidad de su negocio es utilizar telas orgánicas en algunas de sus prendas y poco a poco ir sumando elementos de moda ética a sus colecciones.

Blusa realizada con popelina de bambú

Con ello, la marca se suma al creciente mercado de moda ética global, el cual, de acuerdo al reporte Ethical Fashion Global Market Report de 2021 realizado por Research and Markets, espera crecer de 4,670 millones de dólares en 2020 a 8,300 millones en 2025.

Actualmente, para las prendas de Kristilla, la fundadora busca únicamente proveedores locales, colabora con artesanos de Oaxaca para algunas piezas bordadas y trabaja con Coco Orgánico para las telas orgánicas. Una de éstas es una popelina de bambú que utilizó para una de las blusas presentadas en la pasada edición de Intermoda. “Muchas veces cuando escuchamos que algo es sostenible nos imaginamos algo beige, sin diseño, oversize. Y yo lo que quiero es cambiar eso, que sea algo elegante, bonito y que cuide el medio ambiente. Esta blusa es muy liviana y suave, que parece seda. Tiene un corte asimétrico, con un moño al costado, botones forrados y una manga balloon, muy elegante y cómoda”, explica la diseñadora.

Debut en Intermoda

La edición 76 de Intermoda realizada a finales del mes de enero buscó impulsar a la industria de la moda después de dos años de pandemia abriendo oportunidades tanto a jugadores de largo tiempo en la industria como a diseñadores emergentes. A través de la colaboración con Fashion Group International, es que se presentó la marca de Kristilla en su primera pasarela oficial en la feria.

“Mi principal objetivo en Intermoda era darme a conocer y posicionarme como marca. Yo sé que Intermoda es la principal feria de México y Latinoamérica, por lo que era muy importante para mí poder presentar mis piezas a los compradores de tiendas que reciben a mi tipo de clientas”, explica Christilla. Además, comparte que la feria fue muy importante para ella como emprendedora ya que encontró más proveedores locales con quienes trabajar ahora que comienza a aumentar su producción. “Mi meta para este año es estar presente en concept stores”.

Vestido de crepé con elastano, corte asimétrico, de una sola manga ligeramente abullonada, con una apertura en un costado, y escote redondo hasta la media espalda

La colección que presentó en Intermoda lleva de nombre “Terrae” y está inspirada en la madre tierra y la naturaleza. Esta colección cuenta un poco la historia de la marca, fusionando los campos de Francia donde creció y las tierras mexicanas en donde ha lanzado su marca. Durante la pasarela híbrida presentada en Intermoda, la marca mostró ocho looks dentro del espacio de la feria llamado Fashion Space, el cual combina maniquíes, fashion films y modelos.

La nueva colección de la diseñadora francesa se basa en los colores de la naturaleza, mezclando los neutros y los tonos de la tierra con toques verdes y coloridos que evocan la belleza de las plantas. Dentro de las piezas destacan los pantalones de vestir en crepé, blusas cruzadas a la cintura, blusas asimétricas, un vestido rojo de crepé y blusas de gasa y de satén de seda.

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