La moda española convierte la alfombra roja de los Premios FAME 2026 en su escaparate
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Creatividad sin límites, orgullo por la artesanía y una rotunda declaración de intenciones. Así fue el despliegue de estilo sobre la alfombra roja de la III edición de los Premios de la Academia de la Moda Española, una gala convertida en pasarela.
Iera Paperlight llevó una de las propuestas más artesanales de la noche, obra de Ynes Suelves. Confeccionado con efecto cestería, el conjunto combinaba un corsé de tirantes geométricos con una amplia falda evasé estructurada a base de relieves geométricos y motivos de estrellas.
El diseñador Guillermo Décimo vistió a tres invitadas. La PR, periodista y modelo María Muñoz lució un vestido columna que unía un corpiño palabra de honor cuajado de pedrería en rosa pastel con una falda drapeada de encaje dorado. Mayte de la Iglesia apostó por el encaje floral en color crema, con cuerpo ceñido de escote redondo y una falda de gran volumen estilo menina rematada por un volante fruncido y un lazo en la cintura. Y Nieves Álvarez eligió un cuerpo entallado sin mangas y cuello a la caja en brocado de motivos florales de colores, coronado por una falda asimétrica de gran volumen en amarillo pastel.
Maison Mesa firmó dos de los looks más texturizados. Blanca Paloma lució un sofisticado vestido en rosa empolvado de silueta fluida, con cuello halter alto y un efecto de dos piezas cubierto por completo de finos flecos en movimiento. Mariola Fuentes eligió una versión en gris metalizado de silueta recta y escote palabra de honor, en un tejido de flecos brillantes acompañado de una aparatosa torera a juego.
Yuma Dembele escogió un diseño de Mariano Moreno en malla transparente con pedrería dorada, envuelto de forma asimétrica por una llamativa estructura sinuosa de plumas en tono crema, con tocado a juego.
Clara Courel llevó un vestido de Hannibal Laguna en color crema cubierto de grandes flores tridimensionales de organza con los bordes perfilados en negro, escote palabra de honor, abertura en la pierna y una cola estructurada. Mientras que Jaidy Michel eligió un vestido de corte sirena con estampado de lunares y escote palabra de honor, realzado por volantes estructurados con ribete negro en contraste y una falda prolongada en cola
Álex Béjar lució un vestido palabra de honor en tono nude, con corsé estructurado y falda de volantes de tul, y posó junto a Mechen Tomás, quien apostó por una creación lencera de satén en color crema, rematada con un lazo negro. Esther García Capdevila, fundadora de ESMA, completó el conjunto con un vestido de gala de escote cruzado en contraste y una torera bordada, todas ellas con diseños de Mechen Tomás.
Ana Fernández posó con un vestido de los presentados en MBFW Madrid por Pedro del Hierro con silueta entallada y cuello a la caja, confeccionado en un tejido metalizado brillante de color plata con textura rugosa y falda larga fluida.
Davinia Pelegrí llevó un vestido de Teresa Helbig en amarillo vainilla de silueta fluida y talle bajo, animado con bordados geométricos artesanales en los tirantes, el escote recto y la cadera.
La firma Claro Couture recuperó dos diseños de flecos para la ocasión. El vestido Lis, en rosa, lo lució la fotógrafa y artista Celine, mientras que la diseñadora Beatriz Claro eligió Rose Noir, una propuesta más serena de su colección actual, aunque igualmente elevada.
Inés Marinero optó por un vestido de organza en color camel diseñado por Miguel Marinero, con top abullonado y falda plisada de suave caída.
Andrea Duro eligió un vestido de gala en rojo quemado de silueta columna, con cuello a la caja y un entramado de tiras que recorrían el cuerpo de arriba abajo, firmado por Baro Lucas. También apostó por el rojo la cantante Beatriz Luengo, que confió su estilismo al diseñador Antonio del Canto.
Helen Lindes recurrió a Rosa Clará para un vestido en rojo vibrante de escote palabra de honor, rematado con flores tridimensionales dispuestas en vertical sobre el corpiño y una falda asimétrica con volumen. Karina Budek escogió un diseño metalizado de Salafranca Atelier en rojo cobrizo con texturas negras, definido por un prominente escote barco estructurado, un talle ceñido con cinturón a juego y una falda recta prolongada en cola.
Hugaceo Crujiente apostó por un conjunto sastre negro ornamentado con bordados barrocos en plata y un espectacular tocado de plumas bicolor, y posó junto a Héctor Fabián, con traje de raya diplomática sin camisa, y Santiago, que lució un vestido de corte sirena en rojo y encaje blanco con guantes transparentes a juego.