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La moda ya tiene pareja de baile

Si hacemos un ejercicio de memoria, es fácil encontrar ejemplos que reflejen el intenso vínculo entre la moda y la danza. Los cuatro modelos que bailaron “I Know You Want Me” de Pitbull en el vídeo de la campaña Otoño/Invierno 2011 de Lanvin, el carrusel final del desfile de Stella McCartney a ritmo de música electrónica, el fashion film “Soul Scene” de Gucci para presentar la colección Pre-Fall 2017… De igual modo que ocurre con otras artes, como la pintura o el cine, el baile cada vez juega un papel más importante en el fashion business.

Si el ballet, por poner un ejemplo, siempre ha sido una inspiración recurrente entre los diseñadores —recordemos por ejemplo el desfile de Otoño/Invierno 2016 de Valentino o las bailarinas rockeras de Miu Miu—, ahora llegó el turno del baile contemporáneo. Una danza que nace como respuesta a formas más clásicas y que a través del lenguaje del cuerpo busca transmitir emociones y sentimientos. Una herramienta muy potente, y que la moda ha sabido encontrar en ella una perfecta aliada. No obstante, no hace falta irse a Nueva York, Milán o París para ver su estrecha relación, ya que en España también está más que presente. Editoriales de moda, campañas publicitarias y fotos en Instagram son pruebas irrefutables.

“Dentro de poco creo que la visión de un bailarín como director de movimiento será una profesión más, imprescindible en una sesión de fotos ”.

Candela Capitán, bailarina y coreógrafa.

La danza contemporánea cada vez más presente en la industria

Recientemente, la joven marca española Marlota apostó por la danza contemporánea para inaugurar su pop-up store en Madrid. La protagonista de esta emocionante performance fue Candela Capitán, testigo (y también culpable) de esta revolución en el sector. “Comencé a bailar cuando tenía cinco años en el Conservatorio Profesional de Danza de Cádiz, la especialidad de danza clásica, pero me enamoré de la danza contemporánea en la primera clase que recibí”, explica la bailarina y coreógrafa. “La danza como yo la vivo nos invita a relacionarnos con nuestro propio cuerpo y con el de los demás”, describe Capitán.

¿Cómo comenzó su idilio con la moda? Ella misma nos lo cuenta: “Desde pequeña, cuando aún no existían las redes sociales, me pasaba los veranos con mi mejor amigo Kito, ahora fotógrafo de moda, vistiéndonos con todo lo que encontrábamos y haciéndonos vídeos bailando”. Desde entonces, Candela ha trabajado con firmas como Marlota, Paloma Wool y con fotógrafos de prestigio como Gorka Postigo.

Cada vez más, las marcas emergentes colaboran con disciplinas artísticas y parece que tienen menos miedo de arriesgar. “Lo que más me gusta de las marcas actuales es que están comenzando a trabajar, dejando de ser lo primordial los cánones estéticos de la moda”, apunta. Mientras que en lo que respecta a la fotografía, según Capitán, debido al conocimiento del cuerpo y del movimiento que tiene los bailarines, “dentro de poco creo que la visión de un bailarín como director de movimiento será una profesión más, imprescindible en una sesión de fotos”. ¿Su objetivo? “Indagar en la creatividad de cada uno con su cuerpo”, añade.

Foto: Paloma Wool